La instantánea del legajo en cada liquidación
Al crear una liquidación, el sistema guarda una copia de la ficha de cada empleado incluido: una instantánea de sus datos en ese momento. El recibo, el Libro y las presentaciones de esa liquidación salen de esa copia — por eso un recibo reimpreso meses después muestra la categoría, el básico y los datos que el legajo tenía cuando se liquidó, aunque la ficha haya cambiado.
La contracara: un cambio en la ficha vale para la liquidación en curso y las que vengan, pero no toca lo ya liquidado. Cuando el cambio tiene que llegar también a liquidaciones anteriores —una obra social mal cargada desde el principio, una condición que se corrigió con efecto retroactivo—, hay que propagarlo a propósito.
Cómo propagar un cambio
El botón «Copiar Laborales…» de la cabecera de la ficha toma los datos laborales del empleado abierto y permite elegir qué columnas copiar (hasta catorce), con dos alcances que se combinan:
«A todo el personal de la empresa»: el cambio masivo — por ejemplo, la obra social o la modalidad para toda la nómina.
«A sus liquidaciones archivadas»: reemplaza esos datos en las instantáneas ya guardadas, para que una reimpresión salga con el valor corregido.

Propagar a las liquidaciones archivadas cambia documentos que ya se emitieron: un recibo o un Libro reimpreso va a mostrar el valor nuevo. Usalo para corregir un dato que estaba mal, no para reescribir la historia de un dato que era correcto.
Para el caso puntual de la obra social está «Asignar OS…» (la misma obra social a varios empleados de una vez, con la opción de aplicarla a las archivadas), y los cambios masivos de sueldos van por Básicos y Sumas Fijas, que escribe la ficha y la liquidación abierta a la vez.