La clave fiscal
La clave fiscal no es el certificado de ARCA: el certificado da acceso a un servicio delegado (el web service), la clave fiscal a toda la cuenta de esa persona en ARCA. Se guarda cifrada, no se puede volver a ver, y se usa en un solo lugar: la corrida que entra al portal.
En «Importación automática», en la fila de la empresa, «Cargar».
Si la empresa es una sociedad (CUIT 30, 33 o 34), no tiene clave fiscal propia: va el CUIL y la clave de la persona que la representa en ARCA (el administrador de relaciones, o quien tenga delegado el servicio). Si es una persona, el CUIL es opcional: se indica sólo si entra con otro CUIL.
«Su clave fiscal».
«Probar conexión» entra a ARCA con esa clave, sin guardarla, y dice si ARCA la acepta y si la persona representa a la empresa en el servicio del que baja el bot. Tarda unos 30 segundos, y más si el bot está trabajando con otra empresa. No baja ni importa nada.
«Guardar».
Con una clave ya guardada, «Probar conexión» sin escribir nada prueba la guardada.
Si ARCA rechaza la clave, el botón se apaga hasta que cambies la clave o el CUIL: varios intentos rechazados seguidos pueden hacer que ARCA bloquee la clave fiscal. Revisá los dos datos antes de volver a probar.
«Quitar la guardada» (aparece cuando hay una) la borra; la empresa deja de correr.
Si te la olvidás, se carga de nuevo: no hay forma de verla.
Cuando ARCA la rechaza en una corrida, la corrida lo informa y apaga la automática de esa empresa hasta que se cargue una clave válida.