Los cambios sin guardar
Las fichas son siempre editables: no hay un botón «Modificar» que las abra. Por eso, apenas cambiás un campo, la ficha lo dice:

El campo modificado se marca en ámbar, con un punto al lado del rótulo; al pasar el mouse muestra el valor que tenía antes.
Arriba de la ficha (o en el pie, en las fichas que se abren en una ventana) aparece el contador «N cambios sin guardar». Con «Ver qué cambió» —un clic sobre el contador— se despliega la lista: campo, antes y ahora.
«Descartar» deshace todos los cambios y la ficha vuelve a como estaba, previa confirmación.
«Guardar» los graba y el contador desaparece.
Antes de perderlos, avisa
Si con cambios pendientes cambiás de registro, vas a otro módulo por el menú, cerrás la ficha o cerrás la pestaña del navegador, aparece «Hay cambios sin guardar» con dos salidas: «Descartar y continuar» o «Seguir editando». Nada se pierde en silencio.
En la ficha de un comprobante, los importes por alícuota, las cuentas del asiento y los campos auxiliares cuentan como un cambio cada uno, con un resumen de lo que había y lo que hay. Con «Seguir cargando», el comprobante que acaba de guardarse ya no cuenta: el contador arranca de cero para el siguiente.